1 de abril de 2017

Barcelona Beer Festival 2017


Vuelve el mes de marzo y vuelve el Barcelona Beer Festival, el acontecimiento más sonado del panorama birruno nacional. Este año gracias a Dios la organización ha apostado por otro local más grande y mejor acondicionado para este tipo de eventos, dejando atrás el Museu Marítim de Barcelona -en mi opinión horroroso- que se había quedado muy pequeño para una cita que, año tras año, va batiendo récords de asistencia.

Este año por mi cumpleaños mis queridos colegas me regalaron el pase Barcelona Beer Festival Experience, si a esto le sumamos el cambio de ubicación del festival, era imperativo estar allí. Bien es cierto que me he ausentado en este evento en sus ediciones de 2015 y 2016, dado a que la organización decidió repetir los mismos errores de la edición 2014, sumándole que en cada edición la asistencia aumentaba y los problemas crecían de manera exponencial, decidí ahorrarme dos años de disgustos, cosa que he podido corroborar leyendo diferentes blogs cerveceros de algunos compañeros. Este año al realizarse en La Farga de Hospitalet de Llobregat se han solventado los problemas más importantes y lo cierto es que ha sido un gran acierto. Durante estas líneas os relataré cómo fue mi experiencia particular y como siempre, desde mi punto de vista totalmente subjetivo, analizaré las cosas que me agradaron de esta edición y también remarcaré otras que no me agradaron tanto, siempre con el ánimo de que el Barcelona Beer Festival mejore en futuras ediciones y podamos disfrutar así de un evento más agradable para todos. Comencemos.


Mi objetivo era amortizar el regalo y pasar allí el máximo tiempo posible. Así que desde que recibí el presente estuve varios meses esperando para saber qué nos deparaba esta edición. Sí, porque esto va así, te gastas 39-50 euros que te dan derecho a una entrada preferente (sin colas), una camiseta, la copa AnDer, veinte fichas (el equivalente a 20 euros) y acceso preferente para la compra de entradas, pero de las actividades y de los eventos no se sabe absolutamente nada. Todo en absoluto secreto. Así que la compra viene a ser algo así como un acto de fe. Finalmente el día 3 de marzo nos llegó un correo electrónico con el listado de actividades de este año y un enlace para comprar las entradas. La información sobre las entradas me pareció un poco escasa, de manera que de lo que leí solo me llamó la atención el taller de maridaje de El Racó d'en Cesc y la visita de Kjetil Jikiun para explicarnos qué tal está el panorama cervecero griego.

-¿Quieres Gose? - Pues claro, hasme gosal, ya tú sabe
Las entradas para el maridaje a cargo de El Racó d'en Cesc volaron como cada año, así que nos compramos tickets para ver al Señor Jikiun. El resto de actividades como he comentado no me llamaron mucho la atención, pero quizás si las explicaciones de éstas hubiesen sido más detalladas tal vez nos hubiésemos apuntado a alguna más.

Una de las cosas que no ha funcionado correctamente ha sido la página web, que no ha sido nada útil, ya que ha estado en modo stand by hasta prácticamente el lunes antes del festival, cosa que he encontrado lamentable. Yo ya tenía la entrada comprada y solo tenía que coger el metro para llegar allí, pero si me hubiese tenido que desplazar desde otra parte de España o del resto del mundo me hubiese molestado bastante. Ni actividades, ni comida, ni listado cervecero, todo un misterio hasta días antes. Para que os hagáis una idea, el listado de actividades lo colgó el compañero Joan Birraire -bloguero y también organizador del evento- en su blog personal el día 6 de marzo, pero en la web oficial no apareció hasta el día 10. El listado de cervezas pese a que anunciaban que hacía tiempo que ya había sido seleccionado no se publicó hasta el lunes antes del evento. A mí el tema entradas no me afectó porque tenía el pase Experience y las pude comprar con antelación, pero si hubiese comprado la entrada general y me hubiese tenido que desplazar desde lejos me hubiese tocado mucho la moral y con razón.

Lo que sí funcionó y muy bien -por lo que felicito a la organización- es la App del festival. Muy completa y útil. Además de mostrar el listado completo de todas las cervezas que iban a ser pinchadas durante el festival permitía utilizar filtros por estilo y procedencia para facilitar su búsqueda. Además, permitía saber en tiempo real qué cervezas estaban pinchadas. También permitía realizarte una lista con tus favoritas y te avisaba cuando se pinchaban. Chapeau. Esto fue fantástico ya que yo de lejos me estoy quedando un poco cegato y la pizarra no la veía, así que la App nos fue de gran utilidad. Tampoco ayudó que las 2 últimas líneas de la pizarra quedaran tapadas al estar justo detrás de los mostradores, por lo que quedaban siempre 14 tiradores donde no se sabía qué había pinchado. La App además estaba enlazada con Ratebeer y Untappd para saber las valoraciones de las cervezas. Muy interesante, útil y de gran ayuda.

Al lío. Como ya os dije al comienzo mi idea era aprovechar al máximo el pase. Mi idea para el viernes era asistir al Meet The Brewer de los Yeastie Boys y el de Birrificio Italiano, de los que soy muy fan. Finalmente no pude asistir. El viernes por la tarde me encontré muy mal y sumado a la tarde desapacible que climatológicamente castigó Barcelona decidí quedarme en casa, descansando en la cama y tomándome una infusioncita. El sábado afortunadamente había recobrado energías para estar a tope y disfrutar de una intensa jornada. La idea original del Beer Squad era asisitir al maridaje de El Raco d'en Cesc -como ya he dicho varias veces- pero al quedarnos sin entradas decidimos ir después de comer a primera hora de la tarde. Hubiésemos ido en metro -Línea Roja- muy fácil desde el centro de Barcelona, pero finalmente a nuestro amigo Mac le dio pereza y se ofreció a ser el conductor, por lo que invirtió gran parte de sus fichas en comida en vez de en bebida, cosa que el resto del grupo agradecimos. 

Nuestra incursión en el festival finalmente se vio postergada hasta las 15:56 hora zulú. Con el Pase Experience entramos sin colas. Yo creo que los que entraron con la entrada general tampoco la hicieron, por lo que ha sido un gran acierto el cambio de ubicación, que era IMPERATIVO debido a las dimensiones que va tomando el festival. En ediciones anteriores las colas superaban la hora y media de espera, y muchísima gente se quedó fuera. Este año el problema ha sido solventado con éxito. Yo personalmente no vi ninguna cola, y si la hubo, intuyo que no debió ser demasiado grande. Bien por la organización. Otro de los aspectos -para mí primordial- del acierto con el cambio de ubicación es la ventilación. El Museu Marítim no estaba preparado para este tipo de eventos, era horrible degustar una cerveza de 100/100 en Ratebeer con ese olor a chotuno que tiraba para atrás, te podían enchufar una Free Damm que tampoco te ibas a enterar. No eran las condiciones óptimas para degustar un producto tan exquisito. La Farga del Hospitalet sí está acondicionada para este tipo de eventos y aunque hizo un poquito de calor la ventilación funcionó perfectamente y la experiencia no fue como meterse en la L3 del Metro a las 8:30 de la mañana. Aún así yo iría un poco más allá y buscaría para futuras ediciones algún lugar con parte del recinto al aire libre. No soy fumador pero sí me gusta respirar aire fresco y tomarme una cerveza sentado en una terracita.

Otro gran acierto de este año ha sido aumentar el número de mesas y bancos. Si bien nuevamente se han vuelto a quedar cortos, al menos el número ha sido bastante mayor que en ediciones anteriores, donde con el vaso en la mano y el plato de comida en la otra, era inviable comer algo en condiciones. Este año sí hemos podido sentarnos para cenar en una mesa estilo biergarten, y hemos podido descansar un buen rato y disfrutar de la cena en condiciones.

Un punto -puntazo- a favor de la organización ha sido la profesionalización del acontecimiento. En esta edición -desconozco si en las ediciones de 2015 y 2016 fue así- no solo se han limitado a la degustación de cervezas, sino que además se ha apostado muy fuerte por el sector profesional, y se han montado numerosos stands de instaladores, distribuidores, profesionales del envase, etc... con firmas tan importantes como Keykeg, Install Beer, Castle Malting, Petainer, Agronet, Cervebel y un largo etcétera, factor que me alegró muchísimo.

Los chicos de Harvest dándolo todo
Sobre el listado de cervezas este año llegó tarde pero al menos fue muy amplio, extensísimo y para todos los gustos. En total más de 500 cervezas entre los 100 tiradores, las botellas y latas que se abrieron durante las actividades y en los mostradores de las asociaciones correspondientes. Si bien en otras ediciones he rajado amplia y anchamente sobre la frustración que me suponía el hecho de que hubiesen muchas cervezas de mi interés que no se acababan pinchando durante mi visita por la insuficiencia de tiradores, este año no he tenido ese problema en absoluto. Sí es cierto que me hubiese gustado probar algunas que no se pincharon durante nuestra estancia, pero al menos en todo momento, desde las 16:00 hasta las 23:00, siempre, en todo momento, hubo más de una cerveza de mi interés on tap, por lo que estuve entretenido y contento durante toda la tarde.

Me pareció también buena idea que se montaran -además de los tiradores- diferentes secciones agrupadas por diferentes asociaciones (Brewers Association, Bières et Saveurs, Fermento Sardo y una gran selección de cerveceras rusas). Este año además me han dado por el lado del gusto trayendo numerosas cerveceras neozelandesas, muy difíciles de encontrar por estos lares. Yo personalmente en España solo he encontrado de manera excepcional 8 Wired y Renaissance, y la verdad es que ha sido muy de agradecer que el BBF nos haya traído a Tuatara, Three Boys además de a las dos anteriormente mencionadas. Chapeau por la organización. La selección de este año ha sido excelente y no creo que nadie se haya quedado insatisfecho. Ha habido cerveza nacional de sobra para dar a conocer al público extranjero el producto nacional y una gran selección de cerveza foránea para los que andamos siempre buscando cosas nuevas. También ha sido de agradecer que siempre hubiese pinchada al menos una cerveza sin gluten y otra sin alcohol. Por ponerme un poco repelente lo único que he echado de menos es algún cervezote brutal desde los Estados Unidos que nos hubiese dejado a todos flipados, del estilo de Trillium, Russian River, Tree House, Hill Farmstead o algo por así, es la única vuelta de tuerca que le pediría a la organización, por lo demás todo genial.

Este año también ha sido bastante acalorado el debate en blogs y redes sociales sobre la irrupción de cerveceras industriales en el festival. En el tirador 100 se ha pinchado de manera ininterrumpida -a golpe de talonario- la Scotch Ale de Moritz (del grupo Ámbar) que se ha elaborado en su local de Ronda Sant Antoni. También la presencia de Heineken -vía Lagunitas- y Mahou/San Miguel a través de Nómada Brewing y Founders, que curiosamente han ganado el premio Barcelona Beer Challenge a la mejor cervecera. A mí personalmente no es que me moleste en demasía la presencia de estas cerveceras, porque al fin y al cabo el consumidor es el que acaba decidiendo si se la bebe o no (mira por donde yo acabé tomándome una Lagunitas), pero sí es cierto que si el festival se erige como el gran evento de la cerveza artesanal debería mirárselo con cuidado. Yo personalmente tengo que desplazarme, no precisamente cerca, huyendo de la cerveza industrial, para acabar en tiendas y cervecerías especializadas. De modo que si precisamente acudo a eventos como éste es para huir deliberadamente de ese tipo de cervezas, y el hecho de encontrármelas dentro, en pleno núcleo duro, me da mal, pero que muy mal rollito. Supongo que un evento de este calibre necesita financiarse de algún modo, pero personalmente me resulta un tanto chocante. ¿Os imagináis un Copenhagen Beer Celebration con un tirador fijo de Carlsberg? ¿y un Borefts Festival con un grifo fijo de Heineken? yo tampoco.

Cambiando de tema, las actividades. Como he comentado antes, en mi opinión, las explicaciones a la hora de adquirir las entrada muy justitas. Si se iba a realizar una cata de cervezas de una distribuidora en concreto ¿costaba mucho explicar qué cervezas se iban a degustar? más que nada por si te interesaban o no. Total, que habiendo más de 500 cervezas por catar descarté los eventos tipo Live Tasting, etc y me apunté a la charla del Señor Kjetil Jikiun, que en su día trabajó para Nøgne Ø pero que actualmente trabaja por su cuenta en la isla de Creta en Σóλο Brewing, cultivando sus viñedos, destilando sake y raki y fermentando su propia cervezaA mí me hacía especialmente ilusión conocer a este hombre personalmente tras leer su historia, y ya de paso ponernos al día acerca del panorama craft griego, bastante apocalíptico por lo que nos estuvo explicando, pero como nos dijo el propio Kjetil: "Si no hay desafío ¿dónde está la diversión?". Muy grande este hombre. Además pudimos degustar una Imperial Stout soberbia.

Llegadas las nueve de la noche llegó el momento de comer algo si no queríamos acabar peor que Ramoncín cantando el "Come as you are". Este año afortunadamente la oferta ha sido muy amplia, con variedad de bocadillos y tapas. También estaban los chicos de Nomad Café por si alguien necesitaba un chute de cafeína para no desfallecer.


Para ir abriendo boca decidimos realizar nuestra primera visita al puesto de Kike Ojanguren de "Asturias un país de quesos", que nos montó un surtidito brutal a base de cabrales y otras delicias. Luego ya nos picó el gusanillo y acabamos comprando una croquetitas en Establiment Planes y unos nachos con guacamole en Gastro Burger. También nos apetecían mucho las empanadillas del Mosquito Tapas pero volaron enseguida y nos quedamos sin poder probarlas. Lo mismo nos sucedió con sus patatas bravas con wasabi.

Los platos fuertes los dejamos para un poco más adelante. Optamos por los yakisoba del Mosquito (de esto sí había, menos mal) y lo que teníamos todos clarísimo desde días antes del festival: que nos íbamos a meter entre pecho y espalda el brutal bocata de pulled pork del Chivuo's, que siempre he tenido ganas de reseñar, pero tengo el gafe con ellos y siempre que he intentado ir me lo he encontrado cerrado. Afortunadamente ahora mismo cuentan con tres locales por toda Barcelona, así que tarde o temprano acabaré haciéndoles una visita. Toda la oferta gastronómica estuvo bastante adecuada a un evento de estas características. Evidentemente no es lo mismo que cenar en el restaurante, pero no pidamos peras al olmo, estuvo todo más que correcto.

Volviendo al festival. Toda la tarde-noche se desarrolló con normalidad y tranquilidad. Había muchísima gente y el ambiente fue muy agradable y familiar. Pude saludar a varios cerveceros y reencontrarme con algunos conocidos del sector. Siempre es un placer encontrarse con David Serrano y el fantástico staff de Baladin. Hubo un momento durante la noche en que se oyó un griterío y soltaron confeti. Ah, que resulta que se estaban fallando los premios del Barcelona Beer Challenge. Podían haberlos locutado por megafonía, no sé, un poquito de show, tampoco hacía falta montar una gala como la de los Oscars, pero no sé, un acto que hubiésemos podido seguir todos los asistentes.  A mí personalmente me dejó frío. Sobre los resultados de dichos premios lo único que puedo decir es que el hecho de que los gane Mahou/San Miguel ciertamente me repatea. Nadie le va a quitar el mérito a Founders, su KBS es colosal, pero no sé, el año pasado se lo dieron a Montseny porque fue la que más premios cosechó, en cambio en esta edición ha ganado Founders con 3 medallas, mientras que SanFrutos, Althaia y Mastio tenían cuatro cada una.

También hubo grupos musicales amenizando la velada. Bueno, amenizando al publico a tres metros a la redonda, el resto nos quedamos sin escuchar nada. El tema megafonía estuvo bastante ausente salvo un momento donde se perdió un niño y estuvieron llamando a sus padres.

En definitiva. El evento fue generalmente de mi agrado, y felicito a la organización por las mejoras, sobre todo por dar el salto hacia otro local más adecuado. Nos lo pasamos muy bien y la tarde se nos hizo muy corta, lo cierto es que nos hubiésemos quedado un poquito más. Yo no soy muy amante de eventos multitudinarios como éste, y soy partidario de que la mejor cerveza es la que se toma uno tranquilito en casa, a ser posible en buena compañía. La cantidad y calidad de las cervezas este año ha sido excepcional, pero a mí personalmente me gusta disfrutarlas de otro modo. No obstante deseo que el festival siga creciendo y siga cosechando grandes éxitos, eso nos repercute a todos en positivo. Si bien cuando el festival se realizaba en el Museu Marítim tenía muy claro que no iba a volver más, después de haber asistido a éste y haberlo disfrutado, es más que probable que vuelva en futuras ediciones. Nada más.

Balance de daños:

-Yeastie Boys - Gunnamatta. IPA neozelandesa infusionada con Earl Grey Blue Flower english tea. Me ha parecido afrutada, de aroma maltoso, un tanto cítrica pero los matices más predominantes eran de uva. Me ha encantado. 6,5%.

-8 Wired - Tall Poppy. No voy a negar que había mono de cerveza neozelandesa, así que me decidí por esta  American Amber Ale -bueno troncos, eso de ambeeeeeeeeeeeeer...- muy intensa. Muy maltosa, sabor tostado, acaramelada y con un final amargo bastante seco. De perfil más maltosa que lupulizada. 7,0%.

-Lagunitas - A Little Sumpin' Sumpin'. Primera Lagunitas (Heineken) que pruebo. Muy hoppy, muy ligera y de perfil cítrico. IPA muy rica, para beber a litracos, pero mejor disfrutarla en otras condiciones. 7,5%.

-Harvest - Rena Bianca. Fantástica Witbier de los sardos Harvest. Una cerveza de trigo de estilo belga muy ligera, un poquito ácida, con ese toque peculiar de la levadura belga. Algo afrutada también. 5,0%.

-Canediguerra - American IPA. No se han matado mucho con el nombre. Una American IPA obviamente lupulizada por un tubo, herbácea, muy amarga y de final muy seco. Solo para hopheads. 6,7%.

-Kingpin - Phantom. Quería probar algo del panorama craft polaco, ya que hasta la fecha solo había probado la Viva la Wita de Pinta. Ésta es una White IPA muy ácida, con lima kaffir, que me ha resultado muy, pero que muy cargante. Pa un sorbito está bien, pero me costó acabarme los -al loro- 10cl de la copa. No me van este tipo de elaboraciones tan subidas de tono.

-Σóλο - Προταγονιστησ. (Solo - Protagonist). Imperial Stout griega que pudimos degustar durante la charla de Kjetil Jikiun. Mucho café, mucho torrefacto, muy intensa, con mucho cuerpo, matices de regaliz, bastante licorosa, para tomársela con muchísima calma. 15,0%, ojito.

-Stone - BBF17 Coffee Milk Stout. La cerveza del festival elaborada por la nueva planta de Stone Brewing en Berlín. Si hace unos meses podíamos hablar sobre este proyecto con Greg Koch en el BierCaB, ahora podemos comprobar el resultado de la sede europea funcionando a pleno rendimiento. Fantástica Milk Stout sedosa, con sabor suave a café, cacao. Dulzona, sabrosa y suave al paladar. Cojonuda. 5,0%.

-Baladin - Open White. Witbier muy ligerita, suave, dulzona. No tan especiada como la Isaac, un puntito especial de miel y algo especiada, pero sin excesos. 5,0%.

- Tuatara - Bruges. En teoría una Belgian Strong Ale acondicionada en barrica de Pinot Noir. A la práctica una IPA (creo que NEIPA), muy lupulizada, con mucho pomelo y frutas tropicales. Riquísima, pero creo que no se corresponde lo que había anunciado con lo que había pinchado. Alguien iba más pasao que Massiel en nochevieja y debió confundir el barril.

-Lagabière - Alegonquienne. Con nuestra última ficha y con casi todo cerrado nos decidimos por la sección de Bières et Saveurs de Québec (Canadá). Red Ale elaborada con ramas de abeto. Es como comerse un árbol de Navidad. Para darle un sorbito está muy bien porque no vas a probar algo igual, pero eso sí, no hay huevos de tomarse una pinta entera de esto. 5,2%.

-Farnham - 64. Ya sin fichas y con todo prácticamente cerrado, una chica del staff de Bières et Saveurs se enrolló con nosotros y nos puso una copita de esta IPA canadiense por la patilla. No nos ha flipado mucho pero se agradece el detalle. 6,4%.

6 comentarios:

  1. "Ganó el premio Mahou/San Miguel". No, ganó el premio Founders. Otra cosa es que Mahou San Miguel tenga participaciones en ambas empresas. De ahí a decir que ganó Mahou va un trecho. A ver si ahora porque Mahou tenga un 30% de Founders sus cervezas van a ser peores. Que yo sepa Mahou no interviene en el proceso de creación de esas cervezas en ningún caso.

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    1. Tienes toda la razón y lo has explicado perfectamente. De hecho ya indico que su KBS me pareció una cerveza colosal. Pero aunque solo sea un 30% a mí particularmente no me gusta, están ahí, dentro de ti, como los Demons. Es una valoración totalmente personal ;P. Saludos.

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    2. ...claro, nomada a la altura de russian river y founders gana el bbc, todo muy logico. lo peor de todo es ke se veia venir. poderoso caballero es don dinero. como si no se viera a la legua kesta la mahou detras de tol tinglao

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  2. Gano Mahou ...y lo sabes

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  3. Se agradecería que se identificasen para escribir sus comentarios. Me parece muy bien el debate, creo que en este blog no lapidamos a nadie por expresar su opinión como para expresarla desde el anonimato. De todas maneras os agradezco la participación. Un saludo a todos.

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