29 de agosto de 2016

Modern Times - Booming Rollers

Lo de Modern Times es una brutalidad. Hasta la fecha he podido probar cuatro latazas de medio litraco de entre todo su extensísimo catálogo y las 4 sin excepción han sido de catarsis total. En nuestra última incursión al Cara B de Barcelona pudimos probar la Fortunate Islands y la Booming Rollers que os reseñaré hoy.

La joyita de hoy está elaborada con malta de cebada de dos carreras, maltas Cara-Pils, Crystal 10 y malta de trigo. Los lúpulos que han empleado son: Motueka, Citra y Centennial. Les ha quedado una IPA brutal.

La servimos en el vaso mini nonic. Presenta un color dorado bastante claro y una generosa capa de espuma de aspecto jabonoso. Al olfato es una orgía tropical. Impresionante aroma a mango y maracuyá y también de frutos cítricos. Un delirio, oiga. En boca la cosa continúa igual de espectacular. Saborazo a cítricos y frutas tropicales. Entra sola, es una cerveza muy ligera. El trigo no lo he encontrado. El Motueka le da al asunto un rollo muy peculiar y acaba de redondear la cerveza. Al final nos llega una avalancha de amargor impresionante (75 IBUs) que a mí en particular me han resultado agradables, pero bastante intensos. 6,8%.

28 de agosto de 2016

Lo Vilot - Original IPA

La cerveza que nos toca reseñar hoy es la Original IPA de Lo Vilot, una cervecera catalana ubicada en Almacelles, localidad limítrofe con Aragón. ¿Hablarán LAPAO?. No lo sabemos. Lo que sí sabemos es que hablan el idioma de la birra, que es universal. Aquí, en Pekín y en Pokón.

Al servirla nos hemos montado el festival de la espuma. Cuando la cosa ha bajado hemos descubierto un color ambarino bastante bonito y apetecible.

En boca me ha resultado excesivamente maltosa y dulzona, y con bastante carencia de lúpulo, cosa que me desconcierta porque nos estamos tomando una India Pale Ale. Por el tipo de sabor es el tipo de cerveza que intento evitar a toda costa. El lúpulo ni olerlo (ni saborearlo). Finalmente nuestra esperada amiga cannabácea ha hecho acto de aparición sólo en el factor amargor, bastante seco y pronuciado, cosa que me deja aún más trastocado. Una IPA muy amarga pero que no sabe a lúpulo. Digna de episodio de Stranger Things. En teoría eran sólo 46 IBUs pero creo que la cosa se ha ido como tres pueblos más allá. 6,7%. Comprada en La General de Begudes de Valldoreix por 2,50€ que nunca jamás volverán con papá.

27 de agosto de 2016

Boris - Golden Ale

La cerveza Boris andorrana era una gran desconocida para mí, ya que hasta mi nevera sólo había llegado la cerveza Alpha, que estaba muy buena al inicio de toda esta movida craft, pero la verdad es que hace muchos años que no la he vuelto a probar y no sé actualmente cómo debe estar. 

El mes de mayo pasado fuimos a comer con la familia a la hamburguesería AndBurger Zero en el centro de Andorra la Vella -que os recomiendo totalmente- y fue entonces cuando descubrí esta cerveza pirenaica. Tras investigar un poco he descubierto que la elaboran en la Cervecería Era Bauró, también en el casco antiguo de la capital andorrana. Cuentan -que yo sepa- con tres variedades: una Porter, una Brown Ale y la Golden Ale de la que nos ocupamos hoy. Sabiendo esto tengo unos cuantos puntos clave por visitar en el país de los Pirineos.

La Golden Ale que pudimos degustar es una cerveza muy densa de color anaranjado y bastante gasificación pero de espuma muy poco persistente. Destaca el sabor maltoso y dulce (un tanto empalagoso). Un puntito especiado y sabor similar a las Belgian Ales. Me ha parecido encontrar algo de plátano pero no sé si son alucinaciones y desvaríos míos porque no creo que lleve levadura de Weizen. Un punto cítrico agradable y el toque sutil de los lúpulos que aportan sabores herbáceos muy ricos. Finalmente nos queda el amargor, un tanto seco, del lúpulo. 4,5%.

26 de agosto de 2016

Oxit - Brune Châtaigne

Durante este mes de agosto he tenido desplegados por la geografía europea a amigos y familiares que con gran cariño me traen cervezas artesanales de tierras lejanas.

La semana pasada ya empecé a recibir las primeras botellas, en esta ocasión desde Francia, que no han hecho más que confirmar la visión que ya tenía del panorama birruno galo: que es apocalíptico. Seguramente habrán cervezas muy buenas allende los Pirineos, pero yo personalmente no he tenido el placer de catarlas, así que mi visión particular sobre el tema es nefasta, y la Brune Châtaigne de la que nos ocupamos hoy es la prueba fehaciente.

El brebaje  luciferino que nos ha tocado beber hoy ha sido elaborado por la cervecera Oxit, ubicada en Montgaillard, en el sur de Francia. Teóricamente elaborada con castañas, que no han hecho acto de aparición ni invocándolas con la güija. De color castaña, eso sí, y cantidad moderada de espuma, al olfato es un tanto desagradable, huele a cereales chuscos y a algo que no he querido identificar porque el acto reflejo ha sido apartarme eso de la nariz. En boca es horrible. La hemos compartido entre tres y no he tenido cojones de acabármela (¡al loro!, ¡11 cl!). Churrascada a morir, dulzona como para palmarla de un subidón de azúcar y un retrogusto muy pero que muy desagradable. De todas las cervezas malas que he reseñado en este blog, que han sido muchas, ésta se coloca directamente en el número 1. Flípalo Fernán Disco.

Querido Yosemait, te agradezco el regalo pero la verdad es que la cosa era totalmente awful, un horror. No sé qué motivo te ha movido para realizar este ejercicio de crueldad humana. Yo aquí he visto mucho resquemor y ganas de hacer daño. 6,0%. Lo mejor de todo es que mi colega se compró un pack de 4 y se lo va a tener que comer enterito, jur jur jur. A ver qué me cuenta del resto del catálogo. Ardo en ascuas.

25 de agosto de 2016

Mikkeller & Three Floyds - Risgoop

Toda la vida poniendo a parir a las cerveceras industriales por utilizar malta de arroz para abaratar costes y ¡toma! llegan Mikkeller y Three Floyds y sacan un Rice Wine -refiriéndose a lo que sería un Barley Wine pero elaborado con malta de arroz- para dejarnos a todos lelos.

Somos conocedores de las frikadas que llevan haciendo juntas la cervecera danesa y  la americana a través del brewpub Warpigs, pero la de hoy yo creo que se lleva la palma. ¿No queréis arroz?, pues toma, dos tazas.

No es novedosa la utilización de este cereal para la elaboración de cerveza -tanto industrial como artesanal- pero tal vez el hecho de que dos grandes cerveceras como éstas elaboren un cervezón con este ingrediente quizás abra el camino para dignificar el uso del arroz en la cerveza, entendiendo su uso para elaborar productos gastronómicos y no para abaratar costes.

De la Risgoop de la que nos ocupamos hoy existen dos versiones, una a cada lado del charco, cada una con sus peculiaridades. La que se ha hecho en Chicago no he tenido el placer de probarla, pero os dejo el enlace aquí. La que hoy nos atañe es la versión europea elaborada en Lochristi (Bélgica), donde Mikkeller suele operar a falta de instalaciones propias.

Elaborada con malta de cebada, copos de arroz, agua, lúpulo, miel y levadura. Al servirla nos ofrece una generosísima corona de espuma de color beis muy tupida. La cerveza es de color marrón con burbuja muy fina. En boca es una cerveza dulzona, con matices de toffee y caramelo. Me ha recordado más a una Belgian Strong Ale que al típico Barley Wine que te tomarías en el sillón con la batica de cuadros a sorbitos cortos, el alcohol está perfectamente integrado (10,4%) y eso es peligrosísimo, porque uno se la va tomando como si fuera una cerveza corriente (corriente entre comillas), ya que no notamos ese toque licoreta de los Barley Wines que nos da ese calorcico por la garganta y a la vez nos advierte del peligro. Así que uno se va animando y pilla una embolia del quince a las seis de la tarde, como ha sido mi caso. Menos mal que la he compartido, porque si me llego a cascar yo solo la botellaza de 75cl hubiese acabado peor que la trayectoria musical de las hermanas Valverde.

En general me ha parecido una cerveza soberbia, un cervezón, vamos, pero me ha dejado un sabor agridulce. Como nota positiva lo peculiar de la receta, algo que caracteriza a las cervezas de Mikkeller, y el hecho que no vamos a discutir que es un birrote. Como punto negativo me ha faltado ese algo, ese toque especial, esa genialidad que te hace decir "joder, esta cerveza es de quitarse el sombrero". El sabor en sí tampoco me ha sorprendido. No me ha dejado ni descolocado ni patidifuso como sí lo han hecho otras numerosas creaciones de la cervecera danesa, desde luego mucho más baratas que ésta. Es una valoración personal. Creo que no me volvería a gastar los 11,80€ que costó, porque considero que por ese precio no sólo Mikkeller, sino otras muchas cerveceras, tienen cervezas más baratas que me gustan muchísimo más. Eso sí, la he disfrutado de principio a fin, y como experiencia no ha estado mal. Experiencia cara, pero placentera al fin y al cabo. Comprada en 2D2Dspuma.

24 de agosto de 2016

La Catarina - Tarifa

Hoy os voy a reseñar otra joyita que al igual que la de ayer me han traído mis amigos Witold y Rosalía desde Tarifa, que han estado poniéndose finos de birra cada tarde por tierras gaditanas, pero se han acordado de un servidor y me han traído este par de botellitas que me han encantado. Desde aquí les mando las gracias.

Aunque lleva el nombre de Tarifa y me la han comprado allí, la cerveza realmente está hecha en Marbella (Málaga), donde tiene su sede la cervecera La Catarina, pero creo que se denomina así porque en su elaboración algo ha tenido que ver la tienda Beer Shop Tarifa.

Elaborada con maltas Pale, Pilsen, Cara-20 y malta de trigo y los lúpulos Magnum y Citra. De color dorado (10 EBC) y una generosísima corona de espumaca suficiente como para montar una fiestaca en Pacha. Cuando ha bajado el asunto le hemos dado el primer tiento y nos hemos encontrado con una cerveza agradable en boca, de matices herbáceos y resinosos suaves. Es una cerveza de cuerpo ligero y de baja graduación (4,2%), que ya suele ser lo normal para este estilo. También podemos apreciar alguna ligera nota tropical y de cítricos (pomelo) y un amargor final muy agradable (51 IBUs). En general me ha parecido una buena Session IPA, pero me he quedado con la sensación de que aún más fresca y en tirador seguro que la cosa mejora aún más.

23 de agosto de 2016

DosMares - IPA

Después de habernos encontrado con varios descalabros birrunos del panorama andaluz (sobre todo de tierras granadinas) vamos a darle un poco de dignidad al sur de España con esta soberbia India Pale Ale de la cervecera nómada gaditana DosMares, con sede en la comarca de Campo de Gibraltar, pero que a falta de instalaciones propias han utilizado las de la cervecera malagueña 3 Monos para cocinar su IPA.

Al servirla no ha salido nada de espuma y nos hemos temido lo peor, pero al asomar la napia por el vaso nos ha llegado todo un hachazo de lúpulo que nos ha dejado extasiaícos vivos. De color ámbar (15 EBC) es una cerveza muy aromática. En boca es una gozada. Hemos tenido la suerte de pillarla bien fresca y se nota, el lúpulo está en pleno esplendor, muy sabroso, aportando sabores cítricos y herbáceos, donde destaca el pino cosa fina, que deja un sabor ultra refrescante en la boca y anima a seguir dándole al tema. Final no demasiado amargo (53 IBUs). Me la han traído unos amigos desde Tarifa y la verdad es que aún ando con los lagrimones en la cara de felicidad porque estaba brutal. 6,2%,

22 de agosto de 2016

Flying Monkeys, L'Anjub & ImpliK2 - Theoretikal Zero³

Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, o mejor dicho, aprovechando que Peter Chiodo estaba bailando la jota por tierras hispanas, el equipo de L'Anjub e ImpliK2 (cervecera integrada por las chicas del 2D2Dspuma) no dudaron en ponerse en contacto con él para elaborar una cerveza en las instalaciones de los de Vinebre (antes operaban en Flix, pero se han mudao).

Ya que teníamos aquí al fundador de la brewery canadiense Flying Monkeys había que hacer algo realmente fuera de lo común haciendo honor a su lema "normal is weird". Y lo han conseguido, con una colosal Session IPA de 0 IBUs. ¿Es amarga?, sí, ¿y lo de los 0 IBUs a santo de qué?. Pues porque no han utilizado ningún lúpulo durante la cocción, así que teóricamente no tiene ninguno, pero lúpulos haberlos haylos, y en gran cantidad, toneladas de Citra, Nelson Sauvin y Chinook. Así que los que seáis unos yonkis de los alfaácidos no os preocupéis que vais a tener un chutazo que ni Slash cuando empeñó su Les Paul. A los fans de la malta tampoco os va a defraudar porque han utilizado Maris Otter en la receta, toda una gozada.

De color mandarina y con una buena corona de espuma más blanca que una pandilla de góticos jugando al rol, presenta un aspecto bastante turbio. Hay que servirla con mucho cuidado porque tiene bastante poso y es mejor dejarlo en el culo de la botella, porque si no podemos liar un sidral del quince. Al olfato es una cerveza absolutamente espectacular, un delirio por la napia. Fruta tropical a tutti y cítricos por un tubo. Le damos con ansia el primer sorbo poniéndonos la tocha llena de espuma, parezco Rudolph pero en versión white, sin cuernos ¿eh? a ver qué va a pasar aquí ahora. Curiosamente es una cerveza con cierta sedosidad y con un saborazo intensísimo a cítricos, donde predomina claramente el pomelazo. Algo de piel de naranjas y mandarina asoman por ahí. Muy rica, muy refrescante y con un final amargo muy bueno. Nos ha encantado, desde aquí felicito a los equipos de las tres cerveceras que han tomado parte en esto. 3,4%. Suavesita pero sabrosona. Comprada en 2D2Dspuma por 2,80€. ¡Volad que se agotan!.

21 de agosto de 2016

La Rovira - Barcelona


El año pasado os escribía con entusiasmo acerca del magnífico estado birruno que vive el barrio barcelonés de Gràcia, que no ha hecho más que incrementarse y mejorar aún si cabe desde entonces. Y para muestra un botón. Hoy nos adentramos en las puertas de La Rovira, aparentemente un bar más del extensísimo catálogo hostelero del barrio. Y digo aparentemente, porque en su interior nos esperan 19 tiradores, 16 de ellos de la mejor cerveza artesanal, y una neveraza... -¡joder qué neveraza!- que me tuvo varios días soltando lagrimones de felicidad. Una auténtica brutalidad oculta en el barrio que vale la pena sacar a la luz para todos los que hagáis birroturismo por Barcelona. Pónganle un pin en su mapa de Google y acompáñenme a echar un vistazo a su interior.

El barrio de Gràcia siempre ha sido uno de mis favoritos para tomarme unas birras con los colegas y cenar en alguno de los numerosos restaurantes de cocina extranjera que pueblan la zona. Hacía tiempo que lo teníamos bastante apartado -cosas de papás- pero este año lo hemos rescatado con bastantes ganas. Nuestra primera visita a La Rovira fue este mes de marzo, donde mi mujer, una amiga y yo hicimos las típicas birras previas a una cena de colegas en un restaurante que curiosamente está justo al lado. Como me encantó el ambiente y aún más su selección birruna, me prometí a mí mismo volver lo antes posible, y ha sido este mes de julio, con todo el Beer Squad al completo, cuando hemos hecho nuestro asalto birruno a uno de los que ya se han consolidado como templos de la birra en Barcelona: La Rovira.

A simple vista todo apunta a un bar normal y corriente, pero conforme uno va mirando sus pizarras lo va flipando bastante. El éxtasis total llega ya cuando uno se adentra aún más, y justo al final de la barra se para a mirar lo que hay en la nevera: Mikkeller, Westbrook, Cantillon, Baladin, Prairie, Stone, Pizza Port, Stone, Modern Times, De Struise, To Øl, Hoppin' Frog, De Molen, Rochefort, North Coast,  Left Coast, Schlenkerla, Lervig, Omnipollo, Coronado, De Dolle, Fifty Fifty, Fantôme, Amager, Evil Twin, Flying Monkeys, Les Trois Mousquetaires, Nøgne Ø... un auténtico arsenal. A nivel nacional en botella podíamos encontrar Guineu, Basqueland Brewing Project, L'Estupenda y Catalan Brewery. Que te puedas tomar una Xyayù de Baladin después de cenar lo encuentro absolutamente acojonante, qué queréis que os diga. Una selección de lujini.


Mención aparte merece el tema pitanza, donde La Rovira nos vuelve a sorprender con una extensa carta de tapas, tostas y bocatas elaborados con pa de pagès como para fliparlo bastante. Los del Beer Squad nos decantamos por las inmortales patatas bravas, el bocata Torrent de les Flors (porchetta con tomates secos, rúcula, pepinillos y chutney de cebolla) y el de Les Tres Senyores (tres quesos con, canónigos y cebolla.

Para acabar de petarlo, mientras nos acabábamos las últimas birras nos decidimos por la selección dulce, y acabamos escogiendo unas porciones de pastel de brownie de chocolate y el pastel de zanahoria. Ambos aprobaron cum laude. Vamos que con hambre no nos quedamos. La verdad es que valió la pena quedarse a cenar, porque estaba todo buenísimo. El servicio muy rápido y amable. Y el ambiente cálido y con mucho caliu, como decimos aquí.

Bien. Ha quedado claro que quedamos muy satisfechos, la verdad es que disfrutamos como unos gorrinos en el lodazal. Para acabar de fliparlo leed a continuación la valoración de todas las birras que fueron cayendo durante la noche y así os hacéis una idea de lo que suelen tener pinchado: Quality supreme. Deseando volver prontísimo me despido, enviando un saludo a todo el equipo de La Rovira, ¡sois muy cracks!. Me alegra enormemente de que ya forméis parte de nuestro Mapa Birruno.






Balance de daños:

Mad - Yusi Frut. IPA de la cervecera madrileña. Dulzona y afrutada con un final amargo no muy bestia. 6,6%.
Mad - Pajarito. Session IPA muy ligera y refrescante donde predominan las notas cítricas, con el puntito hoppy muy guay y un final considerablemente amargo. 3,6%.
La Quince, Guineu, Zulogaarden, Moska, Bidassoa, Zeta & Espiga - Vihopper's. Menuda fiestaca se han pegado estas 7 cerveceras, junto a un numeroso grupo de colaboradores (también del mundillo birruno), en Valls de Torroella para elaborar una cerveza en el segundo aniversario de la distribuidora Vihop. Fruit IPA elaborada con fruta de la pasión. Acojonantemente muy aromática con toda esa bocanada que te entra a bocajarro de fruta tropical. En boca en un inicio es cítrica y muy refrescante con el sabor muy agradable del maracuyá, también podemos apreciar matices dulzones de uva y vino blanco. Conforme avanza la degustación nos va llegando todo el lupulazo, que se va volviendo más y más intenso. Finalmente me ha llegado un regustillo ácido como de citronela que no me ha entusiasmado mucho. 7,7%.
Track - MCBF Oatmeal Rye. Cerveza de la brewery inglesa fruto de la colaboración con el campeón nacional de homebrewers del Reino Unido. Elaborada con lúpulos Motueka y Equinox, y obviamente maltas de cebada, centeno y avena. Las maltas bien presentes, el centeno aporta su sabor peculiar bastante agradable, sabor algo galletil y el lupulazo fresquísimo que acaba de redondear esta gran cerveza. Gran descubrimiento. 25 IBUs. 4,3%.
Brew Home - Kusfollin. Pale Ale elaborada por el equipo de Brew Home. De carácter maltoso me ha parecido más una English Pale Ale que no una American como indica Ratebeer. El caso es que estaba muy rica y ha entrado finita de Córdoba. 5,5%.
Tro - IPAnema. IPA correcta de carácter cítrico y sobre todo muy muy amarga. Lúpulo a tutti. 6,5%.
Brekeriet & Cycle - Sunny State. Acojonante birra, sin duda lo mejorcito de la noche. Impresionante cerveza Sour fruto de la colaboración entre los suecos y la cervecera norteamericana. Muy ligera, muy ácida y con un saborazo intensísimo a limones absolutamente delicioso. Algo de sidrita y nada avinagrada. Ultra refrescante. Nos ha flipado. 6,0%.
Naparbier - Hop Doom. Imperial IPA que ya reseñé en su día aquí.

La Rovira                                                                              Carrer de la Rabassa 23, Barcelona                                                           691   202   410

20 de agosto de 2016

La Pirata - ¡Ay, Carmela!

Retomo el tema dobleipense para ver si acabo con el buffer de cervezas de este estilo que tengo aún por reseñar, ya que cada vez soy más consciente de que este tipo de cervezas no son santo de mi devoción.

No vamos a dudar de la calidad de las cervezas de los de Súria, con un catálogo acojonante, sólo que servidor cada vez es menos adepto a elaboraciones extremas, ¿acaso me estaré volviendo viejuno?.

Hoy os traigo su ¡Ay, Carmela!, como comentaba, una Double IPA que levanta pasiones entre los yonkis de las cannabáceas pero que a mí personalmente me tira bastante para atrás.

Sobredosis lupulil y toneladas de resina waiting for you. Como colofón final hostiaza de 110 IBUs de amargor. Yo personalmente cada vez más intento evitar recetas como ésta. 3,20€ en La General de Begudes de Valldoreix. 9,3% como para acabar más puesto que José Fernando.

19 de agosto de 2016

Mammooth - Pale Ale

De los descalabros birrunos más estrepitosos que me he bebido últimamente el de hoy se lleva la palma. Recién sacadita del mismísimo averno nos llega la cerveza Mammooth, elaborada en Padul (Granada). 

Ésta no la degusté durante mi fugaz viaje a Granada, sino a la vuelta. Mi padre la había comprado en el Alcampo en un intento de filicidio para deshacerse de mí, ya que de vez en cuando me voy a pegar la gorra a su casa y le vacío la nevera, y eso no le debe sentar muy bien al pobre hombre. Me imagino lo que pasaba por la mente perversa del hombre mientras observaba cómo me la iba bebiendo: "Toma, te la has comío enterita, chato".

Bueno, servimos la cerveza en la copa y nos montamos la fiestaca de la espuma en Pacha Ibiza. Después de una larga espera la cosa va bajando y nos deja un aspecto que leyendo la etiqueta tiene tela. Los cerveceros han decidido calificar la cerveza como Pale Ale. ¡Pale Ale!, me cago en la puta, me estoy volviendo daltónico o esto es una puta broma. Esto está más pasado de tueste que Carmen Lomana en Marbella. Aquí tenemos un problema serio con las proporciones de las maltas. Según los productores lleva cuatro tipos diferentes de malta, pero no los indica. Lo mismo pasa con los lúpulos, ni rastro. En boca me ha parecido una cerveza excesivamente maltosa, azucarada a más no poder y con gran cantidad de partículas en suspensión por doquier. festival de la levadura. Más densa que una conferencia de Sánchez Dragó. Algo de regaliz, pero en general un sabor maltoso, demasiado torrefacto, muy pesado y empalagoso. Muy ceporrona. 4,2%.

18 de agosto de 2016

Far West - Golden Star Ale

Acabamos la serie "Bodorrius Beers" con la Golden Star Ale de la cervecera Far West, que quizás sea la única cerveza que había visto previamente en alguna tienda especializada de Barcelona hace tiempo, pero que a decir verdad, nunca me había seducido lo suficiente como para comprarme una botella.

La cervecera almeriense Far West nos propone esta Golden Ale elaborada con un poco de trigo. Por este hecho en Ratebeer la clasifican como una Hefeweizen alemana. Ya estáis viendo que iban más fumaos que Miley Cyrus en nochevieja. Sólo por el aspecto ya la cosa nos dice que de Weizen nasti de plasti.

De color dorado y no demasiada carbonatación, la Golden Star Ale es una cerveza ligera (3,8%, al loro) que cuando está fresquita entra muy bien -como esas Lagers que nos tomamos heladas, que entran divinas- pero a medida que va avanzando la degustación y la cosa se va calentando, pues como que se va volviendo más regulera, dulzona, maltosa y porrona. En Ratebeer le dan un 18/14. Hombre, yo quizás no sería tan duro, pero que vamos, tampoco era una obra maestra. Beberciable mientras esté fría. Final nada amargo (16 IBUs).

17 de agosto de 2016

Origen - Siglo XXI

Seguimos de bodorrio, en esta ocasión nos vamos a pimplar la Siglo XXI de la cervecera Origen, ubicada en Huércal de Almería y que en su día ya pasó por este blog con su 1905. Esta cervecera andaluza tiene el prestigio de haber participado en varias ocasiones en el Barcelona Beer Festival, aunque yo personalmente no acabo de encontrarles el punto, es una valoración personal.

La etiqueta arroja muy poca información, por no indicar no indica ni el estilo (en su web tampoco) salvo que es una Ale, bravo hasta ahí creo que todos habíamos llegado. En Ratebeer la catalogan como Brown Ale, en Untappd como APA. Yo más bien la catalogaría como una Amber Ale y corriendo. La primera la descarto por la poca proporción de malta tostada, y la segunda por la poca proporción de lúpulo. En fin, continuemos. Las maltas y lúpulos (tampoco indica cuales) provinenen de la agricultura ecológica.

Al servirla aparece una capa de espuma moderada que no podéis apreciar en la fotografía. Tenía que decantarme por alguna de las dos fotos y al final he puesto ésta porque quedaba más bonita con el Albaicín de fondo. En boca es una cerveza densa. De sabor dulzón y maltoso, donde los lúpulos aportan cierto frescor bastante agradable que ayuda a la deglución. Con bastantes partículas en suspensión. Conforme se va calentando la cosa va perdiendo fuelle. 5,5%.

16 de agosto de 2016

El Cabo - Pale Ale

De todas las birras almerienses que pude degustar en el bodorrio de mi prima, la que más me gustó claramente fue ésta, una American Pale Ale elaborada por la cervecera El Cabo, que en un inicio elaboraban sus cervezas en Guadalquilar -en pleno Cabo de Gata- pero que actualmente las realizan en Viator, al lado de la ciudad de Almería.

De color amelocotonado, aunque en la fotografía no se observa gasificación, haberla hayla, lo que pasa es que la cerveza que pude fotografiar ya llevaba unos cuantos meneítos y tuvo que soportar las inclemencias de mis primos haciendo el cafre.

La Pale Ale de El Cabo es una cerveza que desprende un aroma floral y afrutado muy agradable. La cosa empieza muy bien, así que la sirvo en la copa rápidamente antes de que algún zumbao me tire un minicucurucho de mascarpone dentro. En boca es una cerveza muy rica y agradable. Sabor floral y herbáceo con un puntito de lúpulo con sabor a pino bastante suave. Se agradece que además de todos los sabores y aromas que aportan los lúpulos no enmascaren el sabroso sabor a malta de cebada. 5,3% suavecicos y sabrosones. Me alegra que alguien arroje algo de luz al panorama birruno andaluz, ya que lamentablemente lo que servidor ha probado hasta la fecha es un poco flojuno.

15 de agosto de 2016

La Cala - Playa de los Genoveses

Durante mi periplo por tierras andaluzas me dio tiempo a hacer varias degustaciones del panorama birruno sureño. Muchas de ellas durante el bodorrio de mi prima -por fin hemos logrado casar a la zumbada de la familia- y la chica tuvo el detallazo de poner en el convite una selección de cerveza artesanal almeriense.

Empezamos con una Blonde Ale de la cervecera La Cala, ubicada en Laujar de Andarax (y no correrax), de 4,7% de graduación y que a decir verdad no estaba mal.

De color dorado un tanto anaranjado y gasificación media. La Playa de los Genoveses es una Golden Ale bastante equilibrada, con un punto hoppy que aporta matices de melocotón y notas herbáceas. Con bastante poso y partículas en suspensión. Al final nos deja un amargor un tanto seco (27 IBUs). Sin ser un derroche de aromas y sabores es una cerveza que se deja beber bastante bien.

14 de agosto de 2016

Alpujarra - Amber Ale

En ocasiones hablando con amigos y familiares me comentan : "-Javier, a mí no me gusta la cerveza artesanal". Y no les falta razón. Depende de lo que uno se encuentre embotellado bajo la etiqueta de cerveza artesanal nos puede provocar entusiasmo o directamente que acabemos vertiendo el líquido por el desagüe.

Normalmente cuando hago el guiri y veo alguna cerveza artesanal local la suelo pedir aunque tenga pinta regulera, sólo por la curiosidad de saber cómo está el panorama birruno del lugar que visito y por hacer aprecio al producto local. En algunas ocasiones, mis amigos y familiares, con una Cruzcampo en la mano me miran con cara de asco/asombro "¿en serio te vas a beber eso?". Pues sí, y en ocasiones tengo que hacer un ejercicio de sadomasoquismo y acabármela, aunque por dentro mi mente está deseando beberse esa puta Cruzcampo antes que eso.

Así que aclaremos una cosa. Cervezas artesanales hay buenas y malas. No es lo mismo una Siren Soundwave que la que nos atañe hoy. A mí en particular no me gusta la cerveza mala, ni la industrial ni la artesanal. Por lo tanto comprendo perfectamente a la gente que me confiesa que no le gusta la cerveza artesanal, aunque el problema no sea el hecho de que sea artesanal, el problema es que esa cerveza es mala y punto, y lo que deben hacer es encontrar una cerveza artesanal excelente, que las hay, y afortunadamente son muchísimas.

La de hoy me entristece decirlo pero es una cerveza artesanal muy mala. Y digo me entristece porque soy un enamorado de Granada y se me hace un nudo en el estómago nada más pensar que los granadinos se tengan que beber esto, pero es así. Hoy nos toca la Belgian Amber Ale de la cervecera Alpujarra, que está ubicada en la localidad de Órgiva, muy cercana a Lanjarón. No dudamos que el agua y los ingredientes sean buenos, pero el resultado a mí me ha parecido deficiente. El aspecto ya tira para atrás. Levadura por doquier. Vale, no está filtrada, hasta ahí bien, pero os puedo asegurar que hay cervezas sin filtrar finísimas, delicadas y absolutamente deliciosas. Una cosa es que quede el poso natural en el culo de la botella y otra muy diferente tener que beberse cuatro kilos de levadura en suspensión. Basta, densa y churretosa. Chusca, extremadamente maltosa y dulzona, resumiendo: un horror. 11/4 en Ratebeer, más de uno me va a dar la razón con lo de la Cruzcampo. 5,0% de graduación. Degustada en el Bar Blus de Granada.

13 de agosto de 2016

Abirradero - Barcelona


El Abirradero ha entrado pisando fuerte en el panorama birruno barcelonés -que está bastante on fire- no sólo por batir el récord de tiradores en la ciudad condal (40 nada menos) sino también por el hecho de ser el tap room del Instituto de la Cerveza Artesana, ubicado en el local de al lado. Una gran oferta gastronómica y una excelente selección para acabar de redondearlo y hala, a petarlo en el birral·lel. El Poble Sec se está poniendo muy bestia en materia birril y sus vecinos ya no echan de menos para nada el beerxample.

El I.C.A. y su Abirradero me abrieron sus puertas y para allí que me fui un caluroso día de julio tras despachar a los churumbeles en el casal d'estiu.

Me atienden Sergi Bayó e Ivó Castells, que con gran amabilidad me acogen en su casa cual gorrioncillo descarriao y me llevan a dar un tour por todas las instalaciones.

El I.C.A. es una institución que se dedica a dar formación, asesoramiento cervecero y además elaboran cerveza. Dan cursos de elaboración de cerveza, cursos de percepción organoléptica y preparan kits sensoriales para detectar defectos en la cerveza. Forman y asesoran profesionalmente al empresario que se quiere dedicar a la elaboración de cerveza, montan las instalaciones cerveceras y toda la maquinaria correspondiente y hacen la puesta en marcha y el seguimiento de esas instalaciones para que a los cerveceros que van formando les vaya todo sobre ruedas. Por otra parte elaboran su propia cerveza (que es la que sirven en el Abirradero). También hay cerveceras, que a falta de tener sus propias instalaciones, utilizan las del I.C.A. para elaborar sus cervezas, como es el caso de Piris o la Maltista por citar algunos ejemplos.

Después de haberme llevado por todas las instalaciones y haberme explicado todos los procesos de la elaboración de la cerveza, Ivó y Sergi me acompañaron a la barra del Abirradero para realizar la parte que más nos gusta: el trabajo de campo. Allí me estuvieron explicando las peculiaridades de sus cervezas más insignes.

El Abirradero toma el emplazamiento del antiguo restaurante Abrevadero, que abrió sus puertas en 1917 y era uno de los negocios míticos del Poble Sec. Lo que más puede sorprendernos a priori son sus 40 tiradores, pero de nada sirve tener muchos tiradores si lo que tienes pinchado no está a la altura. El staff del Abirradero se preocupa de que su selección sea siempre excelente, procurando tener siempre pinchado algo de cada estilo. Evidentemente muchas de las cervezas que tienen pinchadas en sus tiradores son del I.C.A -para eso es su tap room- y el resto los suelen llenar con cervezas nacionales y del resto de países del Mediterráneo. Si alguien es muy fan de las cervezas americanas o neozelandesas quizás ésta no sea su cervecería, pero para eso ya existen muchísimas otras sin necesidad de salir de la ciudad. En Abirradero buscan producto de proximidad y máximo frescor. El hecho de que se pinchen las cervezas del I.C.A. es la máxima garantía de frescor y calidad, ya que se elaboran en el local de al lado, por tanto no van a estropearse por el camino y siempre van a pincharse en el momento de maduración óptimo. A mi me dejó loco el que tuviesen pinchadas cervezas del Birrificio Italiano, del que soy muy fan, pero que desafortunadamente me cuesta muchísimo encontrarlas pinchadas, y en botella hasta el momento no he tenido éxito alguno para hacerme con alguna de ellas.

Para acabarlo de petar Abirradero cuenta con 3 líneas de temperatura, para tener siempre pinchada cada cerveza a la temperatura correspondiente para su estilo. Creo que es de las pocas cervecerías que hace esto, ya que lo común es tener una cámara frigorífica con todos los kegs dentro a la misma temperatura. En ese aspecto, los del Abirradero se han salido.

Además de lo que tienen pinchado en sus tiradores disponen de una magnífica selección de cervezas en formato botella. A destacar To Øl, Birra del Borgo, Fantôme, De Struise, Anarchy, Mikkeller & Three Floyds, Rochefort, Oud Beersel, Tilquin, Dupont y bastantes joyitas más. El paraíso del más friki de los beergeeks.

Llega la hora del mediodía y Sergi e Ivó se despiden para continuar con su quehaceres. Yo aprovecho la ocasión para comprobar cómo está la oferta gastronómica en Abirradero, que como ya sabéis es uno de los puntos que más valoro, ya que no dispongo de tiempo para tomarme unas birritas cuando salgo de trabajar, así que con lo poco que salgo, cuando lo hago me gusta hacerlo a lo grande y maridar las cervezas con una buena comida. Como ya he comentado en muchísimas ocasiones me resulta muy triste maridar una cerveza de 100/100 en Ratebeer con un triste plato de quicos. En ese aspecto el equipo de Abirradero se ha esmerado muchísimo, con el objetivo de que toda su clientela -le guste la cerveza o no- salga satisfecha tras disfrutar de una gran experiencia gastronómica.


Se puede comer/cenar a base de tapas. A destacar sus patatas bravas, platos de jamón ibérico, tablas de queso, croquetas variadas, ensaladas, cazón en adobo, tortas de camarones (¿serán de la isla?), mejillones o sus calamares y langostinos a la plancha. Esa hubiese sido la opción perfecta para una tarde de birreo con los colegas, pero como en esta ocasión iba solo me decanté por su menú de 18€ que era bastante completito.


El menú Abirradero (al menos en verano) está compuesto por una ensalada de pulpo, a la que sigue un espectacular librito de dorada al horno con piel de cítricos que aún me estoy secando los lagrimones. Luego continúa con el arroz malteado con pulpo y mejillones, que estaba riquísimo, pero que a servidor le resultó extremadamente duro. A mí personalmente no me gusta el arroz blandurrio, pero tampoco la sensación de que esté poco hecho y esté crujiente en la boca, así que fue el plato que menos me agradó. Pero luego el chef se resarció con un excelente rabo de toro. Tierno, jugoso, brutal. Como colofón final a tan magnífico ágape una crema catalana, clásica y eterna, un postre de la terra. El menú incluye media pinta de cerveza a elegir.

Por si no os ha acabado de convencer el menú os canto el resto de la carta: Tartars de salmón, ternera o atún, chuletón vasco de un kilazo ¡ahí es nada!, hamburguesa completa y hamburguesa veggie, pierna de cordero al horno, pulpo al horno con parmentier de patata, sepia con albóndigas o muslitos de pollo a la salsa de cerveza. De postre podemos elegir entre el birramisù, el helado de malta y lúpulo, las texturas de chocolate, el músico cervecero o el zumo de fresas con nata. Bueno, creo que con hambre no vais a salir.

Sólo me queda despedirme agradeciendo a Ivó y Sergi su tiempo y su agradable trato. Estoy convencido de que vamos a acabar viéndonos en otra ocasión brindando con alguna de las deliciosas cervezas del I.C.A. o en alguno de sus cursos. Sí, ya me he decidido, este otoño me hago el curso homebrewer, que ya tocaba chato. Abirradero, ¡ya formáis parte de nuestro cada vez más colosal Mapa Birruno!.

Balance de daños: 

-I.C.A. - IPAral·lel. Insisto en que cada vez soy menos adepto a las Double IPA, pero los del I.C.A. han conseguido que ésta en concreto me guste, y bastante. DIPA suave dentro de lo que cabe elaborada con lúpulos Equinox y Motueka. Muy aromática y con un amargor final muy seco. Bastante agradable para el estilo. 8,0% muy bien integrados.

-I.C.A. - La Encantada. Desde que en 1999 se encontrasen en Begues los restos de fermentación de cerveza más antiguos de Europa, los del I.C.A. no han parado hasta elaborar su interpretación de la cerveza neolítica que pudo elaborarse allí hace 6300 años. Es una Traditional Ale elaborada sin lúpulo (Gruit Bier). La receta lleva artemisa, tomillo, miel, frutas del bosque y dos tipos de levadura (una de ellas belga). Muy rica, con un puntito a lo Belgian Ale. Si no sois muy fans de los inventos, éste creo que será la excepción. Cerveza muy peculiar que me ha gustado bastante. 7,8%.

-I.C.A. - Barnasour Episode 2: Pink Gose. De todas las cervezas que pude probar elaboradas por el Instituto de la Cerveza Artesana ésta es la que más me gustó. Gose muy peculiar, primero por el color rosado, que es un verdadero puntazo -para ello han utilizado una variedad de maíz morado peruano y granada- y segundo por el sabor, ácido, salado y afrutado todo a la vez, una bomba de sensaciones en el paladar. Es una cerveza muy aromática donde predominan los matices frutales. En boca es una cerveza muy ácida, pero dentro de lo soportable, y con el toque salino perfecto, muy sutil, pero suficiente como para que se pueda percibir. También han utilizado lúpulo Topaz. 3,7%. Suavísima, para beber a litros. Me ha encantado.

-I.C.A. - Relaxing Cup. Si Ana Botella llegase a probar esta cerveza se volvería una yonki de la birra. Soberbia Milk Stout suavísima y súper sedosa. Como estaba muy fría era como meterse un frappuccino del copón. Me ha flipado. 6,7%.

-Free Lions - +39. Los italianos de Viterbo han elaborado una cerveza Witbier de estilo belga con su clásica corteza de naranja y cilantro, pero añadiendo un toque de bergamota. La Piùtrentanove es un chute de trigo en vena, donde el cereal es el protagonista absoluto y las especias le acaban de dar ese sabor especial. Está rica pero tampoco es que me haya flipado. 4,5%.

-Birrificio Italiano - Nigredo. Cascadian Dark Lager, Black IPL, Hoppy Schwarzbier o como queráis llamarla, el caso es que me he bebido una de las mejores cervezas de todo lo que llevo de año (que está siendo bastante bestia) y con toda certeza una de las mejores que me he tomado en mi vida. Colosal. Lo de Birrificio Italiano es brutal, y una vez más nos dan cuenta de la factura de sus cervezas: excelentes. Un caramelazo de malta tostada sabrosísimo y delicioso con una carga brutal de lúpulo que aporta matices afrutados y florales acojonante, sabor a violetas, suaves, delicadas. Brutal. Cerveza muy suave pero a la vez muy sabrosa.  6,5%. Creo que todo el mundo al menos una vez en la vida debería probar esto. La próxima vez que vuelva al Abirradero pienso fundirme todos los tiradores donde tengan pinchado algo de Birrificio Italiano y luego ya pensaremos en probar otras cosas. Planeando vacaciones birrunas en el Lago Como tal que ya.

-I.C.A. & Fábrica Maravillas - Pride Summer Hoppy. India Pale Lager fruto de la colaboración del I.C.A. con la Fábrica Maravillas madrileña. De aroma fortísimo. El sabor a cereal es muy intenso con matices afrutados. Final muy amargo. 5,1%.

Abirradero                                                  Vilà i Vilà 77, Barcelona                                  www..abirradero.com                                    93  461  94  46

10 de agosto de 2016

Minera - Avet

Continuamos dándole al trigo cosa fina para sofocar estas temperaturas aniquiladoras que me están dejando más mustio que Antonio Gasset (que conste que me cae muy bien, pero no es precisamente la alegría de la huerta el colega).

En esta ocasión la Weizen de turno nos llega de la mano de la cervecera Minera, ubicada en el municipio de Sant Joan de les Abadesses.

Afortunadamente la botellaca era de medio litraken para alegría, jolgorio y disfrute de un servidor. De color doradete, un tanto pajizo y con una buena corona de espuma persistente. Al olfato desprende un aroma a trigo, pan y plátano muy agradable. En boca tiene una textura sedosa, con el sabor del cereal muy presente y muy rico. En teoría la receta también lleva resina de abeto pero yo no se la he encontrado. Aparte de eso me ha parecido una Weizen sabrosa y riquísima. 5,7%.

8 de agosto de 2016

Guineu - Berliner Weisse

Hoy os traigo la Berliner Weisse de la cervecera Guineu, que lleva un ritmazo brutal sacando decenas de cervezas diferentes durante este año.

Éste es un estilo que es perfecto para estas temperaturas tan elevadas. Y yo, que soy un adepto a las Berliners no dudé un segundo en traérmela para casa, aunque para ser sincero me esperaba muchísimo más. Sin ser una mala cerveza, creo que es la Berliner Weiße más floja que me he bebido hasta la fecha.

De color amarillento y escasa carbonatación, burbuja muy fina y espuma efervescente y efímera. Es una cerveza muy ligera de trago, cosa que se agradece con este calor, pero para mi gusto he echado de menos la rica carga cítrica y ácida tan característica de este estilo. Quizás para alguien que quiera iniciarse en el mundillo de las Berliners sin que se le ponga la cara como al Fary pues esté bien, pero a mí personalmente me gustan este tipo de cervezas precisamente por esa peculiaridad. Es una cerveza de sabor rico, mala no está, pero creo que le falta tres pueblos en materia cítrica para llegar a lo que yo entiendo como Berliner Weiße. También le he encontrado un puntito floral como de violetas muy agradable. Espero que en futuros lotes que la cosa se vaya volviendo más ácida. 3,5%. Creo que me costó 2,70€.

5 de agosto de 2016

Quer - Blat

Con estos calores qué mejor que meterse pal cuerpo una buena cerveza Weizen de trigo. Ésta en concreto nos viene desde Berga (con B de Barcelona), de mano de la cervecera Quer, que en su día nos dejó muy flipaditos con su Circus.

De color un tanto pajizo y una hermosísima coronaza de espuma blanca, bien cremosa y bien tupida, la Quer Blat desprende un agradable aroma a trigo y pan muy bueno.

Sabor muy agradable a trigo. El sabor a cereales muy intenso y muy rico. Esta cerveza es de esas que en verano te meterías por hectolitros para sofocar el calor. Nosotros sólo pudimos meternos 33 cl pero nos sentaron divinos igualmente. Final un puntito amargo. 4,5%.